Recuento manual de votos: una petición sin sentido

Recuento manual de votos: una petición sin sentido

 

El domingo 14 de abril de 2.013 el pueblo venezolano expresó su voluntad soberana a través del mecanismo del voto, expresión fiel de la democracia participativa que rige en Venezuela.

El sistema electoral venezolano funcionó perfectamente y a cabalidad, todos fuimos testigos de la rapidez, eficacia y eficiencia con la cual se llevó a cabo el proceso de votación, además es un sistema reconocido a nivel mundial como una herramienta cierta y eficiente al servicio de la democracia participativa, también fue supervisado y auditado hasta la saciedad por las diversas organizaciones  políticas que componen el espectro político de Venezuela.

No hay lugar a dudas: Los resultados nacen legitimados por la revisión permanente y automática del sistema, hecho ampliamente reconocido por todos los actores electorales, la tinta empleada para marcar el dedo dura una semana y tanto la tinta como el sistema garantizan que no se pueda votar más de una vez. De otra parte, el voto en Venezuela es automatizado y los comprobantes constituyen un medio para la verificación de un perfecto funcionamiento del sistema, de tal manera que el elector verifica que su voto fue registrado en el sistema de votación de forma idéntica a la opción reflejada en la pantalla de la computadora.

Los votos en realidad son datos registrados en la memoria de la máquina y los comprobantes solo cumplen la función de un recibo.

Resulta entonces contradictorio que se le conceda un amplio respaldo a la fortaleza técnica al sistema de votación, pero se traten de desconocer sus resultados,  sólo porque dichos resultados no están de acuerdo a los deseos de un grupo político particular.

¿Cómo podemos aceptar que el mismo árbitro que certifica un triunfo reconocido ayer, ahora  frente a otro evento, administrado por las mismas personas, mecanismos y sistemas de información, se convierte en el centro de los ataques, desconociendo el Estado de Derecho?

La oposición ha venido solicitando un reconteo manual del 100% de los comprobantes contenidos en las cajas de resguardo. Dicha solicitud resulta a todas luces alejada del sentido común, pues pretende mostrar como más seguro y exacto el arcaico y vulnerable escrutinio manual, práctica que lesionó durante muchos años la democracia venezolana, desconociendo las bondades, transparencia y seguridad del sistema automatizado que ha venido siendo empleado exitosamente en numerosas elecciones durante la última década.

La verificación ciudadana que se hace con los comprobantes del voto se lleva a cabo con una proporción estadística que se considera excesiva en cualquier país del mundo: se auditó el 54% de las cajas de resguardo. Además se llevaron a cabo numerosas auditorías antes y durante el proceso, por lo cual si hubiese algún elemento, que para cualquiera de las partes debiera ser impugnado, están definidos los procedimientos legales  para hacerlo, No son el acoso, amenaza o amedrentamiento los caminos para recurrir los actos del poder electoral.

Todas las diferencias sobre los actos emitidos por el órgano electoral tienen su camino jurídico, por ello, cualquier persona que no esté de acuerdo con los resultados del escrutinio, debe acudir a las instancias correspondientes.

Definitivamente, la Constitución y la Ley es la única ruta que respetan los verdaderos demócratas.

Llama la atención el hecho que los Estados Unidos, por intermedio de su  Departamento de Estado se atreva a solicitar un recuento de votos,  interviniendo de manera flagrante la soberanía venezolana y desconociendo el ordenamiento jurídico interno del país. Recordemos que cuando Al Gore en el año 2.000 tuvo un desacuerdo con los resultados del escrutinio electoral en su país, no hizo un acuerdo con el otro candidato, ni realizó solicitudes televisadas, sino que se dirigió como corresponde a la Suprema Corte del Estado de Florida, en consonancia con el ordenamiento jurídico que rige en los Estados Unidos.

Si no fue necesario hacer un conteo manual en los Estados Unidos, modelo para el hemisferio, ¿Cuál es la razón por la cual si se debería hacer un recuento manual en un país, cuyo sistema electoral es mucho más técnico, transparente, seguro y eficiente?

Otro argumento que esgrime la oposición es que la diferencia obtenida por el Presidente Maduro, no superior al 1,8% es muy pequeña, y por ello es necesario hacer un recuento manual, pero en realidad el sistema de computación empleado es tan exacto que garantiza la seguridad del resultado independientemente del tamaño de la diferencia, puesto que la democracia no funciona por consenso sino por la voluntad soberana del pueblo, la cual,  luego de ser cuantificada de manera segura y transparente, se convierte en una mayoría que puede ser grande o pequeña.

El Presidente Santos ha tomado la decisión de respetar la democracia venezolana, reconociendo rápidamente el resultado electoral; esta es una actitud digna de elogio, pues ha mostrado su independencia para con la potencia del norte y con ello ha sacado a relucir su auténtica estirpe democrática.

Otra historia es tratar de entender las motivaciones de Capriles, pues por ejemplo aún antes que fueran emitidos los resultados del conteo por la autoridad electoral, ya había dicho que no iba a aceptar los resultados sino eran a su favor, ¿Será que existen vínculos entre Capriles y los hackers que hicieron el ataque cibernético a las cuentas de Twitter de Maduro y el Partido Socialista Unido de Venezuela – PSUV? ¿Sabía de los ataques? ¿Estaba detrás de dichos ataques?

Después de conocidos los resultados electorales Capriles nos ha mostrado ciertos síntomas que indican que podría estar impulsando en Venezuela una revolución de las flores o revolución colorida tipo Egipto, Túnez y Libia?

¿No será que Capriles ya está cansado de perder en franca lid varias elecciones y ahora decide jugar a la violencia?

Concluyendo, el camino ideal es no perder más tiempo en debates inútiles, pues ya es claro que lo que  el Comandante Chávez estaba haciendo era lo mejor para Venezuela, entonces porque no seguir más bien con el legado de Chávez y no continuar con una discusión que solo traerá perjuicios al país?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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