
El mito de la cancha neutral: el deporte global como trinchera geopolítica
Por: Rodrigo Bernardo Ortega
Agosto de 2.026
Más allá de su dimensión recreativa a escala internacional, el deporte de alto rendimiento opera como una lucrativa industria y un eficaz instrumento de influencia geopolítica a través del soft power. Este concepto, acuñado por Joseph Nye, define la capacidad de un Estado para persuadir y resultar atractivo geopolíticamente mediante intangibles como la cultura, la reputación y el modelo social, sin recurrir a la fuerza militar. En consecuencia, resulta previsible que diversos Estados busquen intervenir en el desarrollo de estas competiciones, desmontando la premisa de que representan escenarios neutros, desvinculados de la dinámica política y regidos de manera exclusiva por el mérito; y que los organismos que rigen el deporte global no sean jueces imparciales, sino actores que pueden ser alineados, manipulados y cohesionados en medio de las tensiones del mapa geopolítico.
La discrecionalidad del Comité Olímpico Internacional (COI) al aplicar sus normas deja al descubierto un doble rasero. Por un lado, el organismo mantiene suspendido al Comité Olímpico Ruso por haber absorbido las instituciones deportivas de las regiones en disputa de Donetsk, Jersón, Lugansk y Zaporiyia, lo que desencadenó su exclusión de los Juegos Olímpicos de París 2024. En contraste, el COI ha rechazado reiteradamente sancionar a Israel por el genocidio en la Franja de Gaza, escudándose en un formalismo técnico al argumentar que el comité israelí no ha interferido en la jurisdicción del Comité Olímpico Palestino ni en sus fronteras olímpicas.
[Atletas Rusos obligados a competir como Atletas Independientes durante Paris 2024, ABC]
De forma similar, el COI y el Consejo Olímpico de Asia han ignorado los reclamos de Irán para sancionar a Estados Unidos e Israel por violar la Tregua Olímpica tras las acciones militares iniciadas a finales de febrero de 2026, las cuales provocaron la muerte de atletas -incluyendo a jugadoras adolescentes de voleibol- , directivos deportivos y la destrucción de infraestructura deportiva.
Sin embargo, la exclusión de delegaciones es solo una cara de la moneda; la otra es la lucha por el control de las reglas del juego mediante la regulación del dopaje. A escasos meses de los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán-Cortina, la tensión entre Estados Unidos y la Agencia Mundial Antidopaje (WADA por sus siglas en inglés) ha alcanzado un punto crítico. Washington busca congelar sus aportaciones de casi cuatro millones de dólares anuales hasta que la WADA se someta a una auditoría externa, una represalia originada tras el señalamiento de que el organismo omitió investigar adecuadamente el dopaje de 23 nadadores chinos en 2021. Mientras la WADA advierte que ceder ante estas presiones desataría el caos en la integridad del deporte justo cuando Estados Unidos se alista para albergar los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y los de Invierno en Salt Lake City 2034.
Esta nueva embestida busca debilitar a la WADA para reemplazar su autoridad por la de la agencia estadounidense, la USADA, consolidando un monopolio normativo a favor de Washington. Cabe recordar el antecedente de la controversial Rodchenkov Act, promulgada por Donald Trump en 2021, que otorgaba a la justicia estadounidense la facultad extraterritorial de procesar penalmente conspiraciones de dopaje en eventos internacionales donde compitieran sus atletas lo que desafía gravemente el monopolio regulatorio de la WADA, pues se atenta contra el principio de un marco normativo único global, creando solapamientos jurisdiccionales y desincentivando a posibles denunciantes por temor a represalias penales.
En este momento, la WADA sólo tiene jurisdicción de los atletas estadounidenses en los escenarios olímpicos, por lo tanto, las ligas profesionales de ese país (NFL, MLB, NBA, NHL) operan bajo sanciones internas mucho más laxas que las exigidas por la WADA, pues la USADA aplica suspensiones por partidos y no inhabilitaciones de cuatro años como exige el Código Mundial Antidopaje. Ésto, pone en riesgo la integridad de la competición y la salud de los atletas limpios, y es una clara ventaja para los deportistas americanos.

[Enfrentamiento entre las competencias de WADA y USADA, Francs Jeux]
Todos los elementos están dados para que se pueda configurar un fraude Olímpico,nunca mejor dicho: los juegos territorio estadounidense, la WADA maniatada, una USADA dependiente y comprometida, un COI servil, una administración con hambre de prestigio internacional, y el antecedente de Trump incidiendo en decisiones deportivas: Para la muestra el Mundial de fútbol del 2026, en lo que ya se perfila como la mayor colusión de la historia entre un Estado y una institución deportiva que, en teoría, debería ser neutral.
Las señales de alarma comenzaron meses antes del Mundial de 2026, cuando el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, hizo gala de una inusual cercanía con Donald Trump. Al lucir símbolos políticos estadounidenses y otorgarle el inédito «Premio de la Paz de la FIFA», Aunque los estatutos de la organización exigen estricta neutralidad, las acciones de Infantino evidencian una deliberada mezcla entre la política deportiva internacional y los intereses estatales de Estados Unidos, lo cual genera una situación histórica y sin precedentes: es la primera vez que un país anfitrión del torneo se encuentra en un conflicto militar activo con una de las selecciones participantes, en este caso, Irán.
A este tenso clima geopolítico se sumaron las drásticas políticas migratorias de Estados Unidos. Sus estrictas normativas desataron una ola de críticas al convertirse en un filtro implacable que dejó a miles de aficionados fuera de la Copa del Mundo. El caso más extremo fue el de los seguidores de Irán y Haití, quienes se enfrentaron a una prohibición total de ingreso al país, permitiendo únicamente el acceso a los jugadores y sus cuerpos técnicos.
Sin embargo, el punto de quiebre y la mayor controversia del torneo llegó en los octavos de final. Tras la expulsión del delantero estadounidense Folarin Balogun en el partido contra Bosnia y Herzegovina, Trump decidió intervenir directamente. En un acto sin precedentes, el mandatario llamó por teléfono a Infantino para exigir que se anulara la sanción, argumentando públicamente que le parecía «muy injusta».

[Tarjeta Roja a Balogun reversada por influencia de Trump, New York Post]
Cediendo ante esta brutal presión política, la FIFA tomó la decisión histórica de borrar la tarjeta roja y levantar la suspensión del jugador. Balogun quedó habilitado para disputar el crucial encuentro de eliminación directa contra Bélgica, una resolución que Trump celebró con euforia en sus redes sociales. Como era de esperarse, la medida desató la indignación global; la selección belga, la UEFA y múltiples referentes del deporte condenaron a la FIFA por cruzar una línea roja inaceptable, sentando un precedente nefasto que somete las reglas del fútbol mundial a los caprichos de la política.
Cuando la neutralidad institucional se fractura, la narrativa del juego limpio pierde su sustento. De no preservarse un marco regulatorio global verdaderamente independiente, la integridad olímpica corre el peligro de quedar supeditada a la hegemonía del país que albergue los juegos o imponga su propia ley. Es pues vital, alinear a todos los países de la periferia para ejercer una veeduría sobre estas instituciones deportivas, a fin de garantizar unos juegos justos.
Fuentes:
- COI acusa a Rusia de haber violado la tregua olímpica | Medio Tiempo
- COI levanta temporalmente la suspensión de Rusia, pero mantiene restricciones por la guerra en Ucrania | Diario y Radio Universidad Chile
- El poder blando de los países y los Juegos Olímpicos | Geografía Infinita
- ¿Por qué Rusia no participa en los Juegos Olímpicos de París 2024? | CNN
- El Comité Olímpico Internacional rechaza expulsar a Israel de las competiciones deportivas por sus acciones en Gaza | CNN
- Irán busca el apoyo del COI y reclama sanciones contra Estados Unidos e Israel por violar la Tregua Olímpica | Cadena SER | Cadena SER
- US wants to suspend WADA funding by law | sportschau.de
- Resources | World Anti Doping Agency
- WADA statement on U.S. Senate’s passing of the Rodchenkov Anti-Doping Act | World Anti Doping Agency
- En EE. UU. entra en vigencia la polémica ley antidopaje ‘Rodchenkov Act’ | Otros Deportes | Deportes | El Universo
- US pro sport sanction issue highlights WADA politics | Sports Integrity Initiative
- Why FIFA’s Balogun red card suspension after Trump call is so controversial | Donald Trump News | Al Jazeera
- FIFA Peace Prize Recipient Vows to Hit Iran “VERY HARD” on First Night of World Cup | Mother Jones
- Trump Personally Called FIFA Boss Gianni Infantino to Appeal on Behalf of US Soccer Star: Report -| Yahoo Sports



